Distinciones entre rostro y cuerpo en los tratamientos después del verano

Es el momento de hablar sobre los tratamientos más necesarios para después del verano, pero siempre distinguiendo entre las “preocupaciones” del rostro y las del cuerpo. En relación a las del rostro, las consultas más frecuentes que me hacen son las relativas a las irregularidades en la piel, ya sean manchas, granitos, puntos negros, arrugas, rojeces… Y en el cuerpo, la mayoría me consulta por cambios debidos a los excesos del verano y el descanso de la actividad deportiva, que pasan factura.

¿Qué efectos tiene el sol en la piel de nuestro rostro?

Lo que ocurre es que, en verano, al estar morenos, las lesiones cutáneas se camuflan. Nos vemos más favorecidos porque el sol tiene efecto antibacteriano, antiinflamatorio, secante… o sea, vemos menos imperfecciones. Pero tras el sol, la capa córnea engrosada, y la obstrucción de los poros, hacen que las lesiones que parece que habían desaparecido, broten. Me parece importantísimo resaltar este punto, porque explica por qué no deberíamos hacernos ningún tratamiento después del verano sin una limpieza facial profunda y exhaustiva. 

Voy a poner un ejemplo muy gráfico. Es como si la piel fuera un campo de golf, con pelotas en cada hoyo. En mis limpiezas, se trata el césped para que esté limpio, liso, e igualado, pero también, de manera minuciosa, se saca una a una cada pelota, para que el campo quede preparado y perfecto para el siguiente torneo. Además, cada paso de la sesión se selecciona cuidadosamente en función de las respuestas observadas, siendo también los cosméticos claves en estos tratamientos.

Sol y envejecimiento

En definitiva, el sol es el causante de más o menos las dos terceras partes del envejecimiento de la piel, no hay más que ver las diferencias entre la piel del rostro, escote, manos y la de la cara interna de los muslos, por ejemplo. Aunque no se abuse del sol aparecerán manchas, arrugas, flacidez e irregularidades cutáneas, pero mucho más si abusamos y/o no nos ocupamos de ello.

ESTELA Belleza. Ondas de choque facial

El primer paso ya ha quedado claro, así que el siguiente dependerá de la necesidad o el objetivo de cada piel y persona. Respecto a las manchas, ojo, no hay milagros, la piel manchada es una piel dañada, y si vuelves a exponerte o pasarte con el sol, esa mancha volverá, y alguna otra nueva también. Eso es lo más importante a tener en cuenta frente a cualquier tratamiento. El cuerpo nos avisa de muchas cosas, en este caso, de que tu piel ya no puede soportar más radiación, así que, si te preocupa, escúchala.

Hay que tener en cuenta que nunca es tarde para empezar a cuidarse, y en cuestión de manchas, por ejemplo, conviene empezar cuanto antes. Cuanto más tiempo lleven instaladas, más oscuras o más cantidad, normalmente más complicado será aclararlas. Sin embargo, tratándolas, ese melanocito que está alterado, irá poco a poco educándose para que las manchas no empeoren cada verano un poquito más.

Tratamientos corporales

En este tema cada vez conseguimos mejores resultados, y además voy a contaros el secreto: compromiso. Los planes nutricionales que pautamos, y los tratamientos en cabina son el tándem perfecto, al que sólo queda añadir la actividad física. Son tres pilares fundamentales no sólo en la belleza, sino en la salud de las personas. Es un estilo de vida: el estilo de vida de quienes deciden cuidarse. 

Mi consejo, si de verdad quieres ver resultados reales y medibles, es que no debes buscar la solución fácil porque no hay resultado sin esfuerzo, ni dinero que lo consiga, ni la solución está en el último aparato de moda. Solo un buen profesional estará capacitado para escoger la opción que te garantizará esos resultados. 

Y, para finalizar, aunque pueda parecer evidente, para pautar una dieta correcta y segura, siempre has de buscar un profesional que esté graduado en nutrición humana y dietética. No te fíes de las diferentes dietas con las que nos bombardean y que te aseguran adelgazar rápidamente y sin esfuerzo. Aunque veas varias modalidades, todas ellas esconden efectos rebote que te acabarán perjudicando.

La dieta siempre ha de ser individualizada, elaborada para cubrir las necesidades nutricionales de cada uno y que a la vez permita llevar a cabo un ritmo de vida normal y corregir los hábitos alimentarios inadecuados.

Decídete y ponte en manos de profesionales en quienes confíes.

(Artículo de María Estela de Abajo Sanz del sábado 21 de septiembre de 2019 en LNE)

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