El sol es el responsable del 80% del envejecimiento de nuestra piel

El bronceado, como muchas otras cosas, también está sujeto a la moda y, aunque a día de hoy no está clara la tendencia, pues la mayoría reconocemos que un poco de color favorece también se persigue tener una piel blanca de porcelana, es incuestionable que debemos protegernos del sol. No es solo un tema de belleza, sino también de salud.

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de elegir protección solar? 

Basarse solamente en el SPF no es suficiente, pues con él lo que se consigue es la protección frente a los rayos ultravioleta B, es decir, es suficiente para no quemarse y no favorecer el cáncer de piel. Pero debemos ir más allá y pensar que los ultravioleta A son los responsables de las arrugas, al deteriorar la elastina y el colágeno, de las alergias, y también están implicados en el cáncer de piel.

ESTELA Belleza. Protección solar

El tipo de piel es el factor más importante a la hora de escoger un protector solar facial. Uno de los inconvenientes que se atribuyen a los cosméticos de protección solar es que engrasan la piel, y es común que muchas personas los rechacen porque les salen granos. En cambio las pieles más maduras o simplemente más secas, con determinadas texturas notan que su piel se reseca y la sienten acartonada a lo largo del día. Estos datos son claves a la hora de escoger las texturas.

Otro factor importante es el fototipo porque cuanto más elevado sea, mayor protección natural tendrá esa piel y, por lo tanto, podrían usar SPF más bajos. Sin embargo, normalmente es mejor tirar por lo alto porque la experiencia me dice que lo más habitual es no renovarlo.

También el lugar influye ya que no es lo mismo el sol en Asturias que en Málaga, por ejemplo. Tampoco es igual ir a la nieve que estar en la ciudad un día frío.

En cuanto a los hábitos, interesa saber si se necesita una crema para usa diario, si la persona está en una oficina, o por el contrario trabaja al aire libre … No es lo mismo si la necesita para hacer surf, o para correr, o para poner encima del maquillaje …

Como profesional, toda la información de la que pueda disponer es útil para dar en el clavo a la hora de aconsejar sobre la protección solar, ya que, sin ayuda, no es fácil dar con el producto perfecto para cada uno.

Filtros físicos o químicos

En cosmética solar, al igual que ocurre con otros productos, está muy extendida la idea de que lo natural es bueno y lo químico es malo, pero cada uno tiene sus puntos fuertes y nada es totalmente blanco o negro.

Protege tu piel de los daños solares

Los filtros físicos son de amplio espectro, lo que significa que actúan sobre la radiación ultravioleta, el espectro visible y los infrarrojos, y por eso de les llama pantallas. A su favor tienen que no penetran, de ahí que sean los más recomendados para pieles sensibles, y como norma general también para los niños. Lo mejor, sin duda, es que actúan de inmediato, así que nada más aplicarlos estás protegido.

Respecto a los filtros químicos conviene saber que actúan absorbiendo la radiación solar ultravioleta. Esa es la razón por la que hay que aplicarlos unos 30 minutos antes de exponerse al sol, dato muy importante para hacer buen uso del cosmético y que funcione.

Respecto al miedo a los filtros químicos, el problema no es lo “químico”, sino que hay algunos que son más compatibles con la piel, tienen mayor afinidad cutánea y menos capacidad alergénica. Que un producto se publicite como “sin filtros químicos” no es más que información, un dato sobre ese producto para la forma de uso. Pero eso no significa que sea el más adecuado para ti, ni que otro que lo lleve sea malo.

¿Cuál es la mejor crema solar?

Por todo lo dicho hasta ahora está claro que esa pregunta no tiene respuesta. Cada persona es diferente, así que lo más sensato es dejarse asesorar por un experto a la hora de adquirir cualquier producto cosmético. Y, sobre todo, escoger aquel producto que vayas a usar ya que de nada sirve que tras un exhaustivo estudio se determine que es el más adecuado, si no te gusta y se va a quedar sin usar. Por eso es fundamental dar en el clavo con las texturas. Y por suerte, a día de hoy la oferta es amplísima.

(Artículo de María Estela de Abajo Sanz del sábado 26 de mayo de 2018 en LNE)

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