La nueva forma de entender la belleza

Cuando de un día para otro cerré las puertas de mi negocio, sin saber cuándo podría volver a abrirlas, mi cabeza no dejaba de dar vueltas a todo, con miedo, incertidumbre, tristeza… y no paraba de repetirme: “tranquila, estamos todos bien, y lo más importante es la salud”.

SALUD por encima de todo. Y me doy cuenta, que esa importancia de la salud ante todo, también ha de darse en los servicios de estética. Personalmente, siempre lo he hecho así.

ESTELA Belleza - Salud y Belleza

Tratamientos corporales

Trasladado a los tratamientos corporales, por ejemplo, quiero hablar de la famosa y mal denominada, celulitis, que es la preocupación estrella en esta época del año. Y también del exceso de grasa. ¿Dónde empieza y dónde acaba el papel de un centro de estética en estos temas?. Lo diré muy claro, el 80% de los resultados para tener un cuerpo sano, armónico y bonito dependen de uno mismo. Por eso las playas nos muestran cada año la cruda realidad. El cuidado corporal requiere un abordaje integral, no basta pasar un aparato, por muy novedoso y maravilloso que sea. Porque hoy en día NADA quita la celulitis, ni la grasa, ni la flacidez para siempre. Y ese abordaje multidisciplinar incluye la nutrición como uno de los pilares estrella. Como sanitaria recomiendo siempre poner un dietista nutricionista en nuestra vida, que analice, valore y de pautas alimentarias adaptadas a cada individuo y situación. Llevarlo a cabo lo mejor posible, y revisarlo cada cierto tiempo. La misma importancia tiene la actividad física, y ojo con compensar la falta de una con la otra, porque alivia la culpabilidad, pero nada más. A partir de ahí, los tratamientos estéticos, bien pautados y ejecutados, harán multiplicar el éxito de todo el esfuerzo, que no es poco.

ESTELA Belleza - Celulitis

Aún así cada temporada queremos que aparezca en el mercado una crema anticelulítica milagrosa, y una máquina capaz de hacer lo que a uno mismo le cuesta tanto. Pero aquí es donde el mercado está cambiando, y por fin, la salud cobra protagonismo, y a través de buscarla con empeño, aparecen los cambios físicos también. Y qué maravilla poder ayudar con los tratamientos de belleza a mejorar la circulación sanguínea, la linfática, ayudar a disminuir el tamaño de los adipocitos, y también a disminuir el contorno corporal.

Siempre nombro a “la constancia” como uno de los secretos del éxito, y hoy me gustaría también hablar de la prevención. Porque cada día cobran mayor protagonismo los tratamientos con efecto antiadipogénico, es decir, aquellos tratamientos estéticos que no adelgazan, sino que ayudan a que no se acumule más grasa. Magníficos para controlar la tendencia a acumular grasa en una zona concreta, o como refuerzo previo a etapas en las que se prevé aumentar de peso como proceso fisiológico normal, por ejemplo en la premenopausia.

Muy importante también es que no todo vale para todo el mundo, que habrá que adaptar un protocolo y una forma de trabajo para cada uno, y que además, tampoco los equipos son todos iguales, ni llamándose igual. Un ejemplo muy reconocible: no todos los coches de una misma marca son iguales ¿no?. Y una cosa más, algunos son muy “manodependientes», pensad el uso que pueden dar a un mismo móvil dos personas distintas… Importante tener todo esto presente.

Novedades para esta temporada

Mis premisas han sido salud y mayor efectividad. En los tratamientos faciales la tendencia es reafirmar el rostro lo máximo posible, e intentar que eso se mantenga en el tiempo. Y que además, eso sea también posible en “pieles complicadas”, que parecen siempre abocadas a no poder hacerse tratamientos. Y ha llegado en el momento preciso, porque el estrés, la ansiedad y el uso prolongado de mascarillas está trayendo alteraciones en la piel, por lo que la reparación y recuperación de la función barrera se hace indispensable.

Y el otro gran cambio en belleza, es que observo un consumo mucho más responsable, una necesidad a de invertir en lo seguro, no de coleccionar productos, ni de sumar tratamientos. El público busca profesionales cada vez más cualificados, y que además estén implicados. Y sin embargo, observo un mercado plagado de ofertas, incomprensibles en la realidad actual. Un mercado con exceso de información, pero en el que al final, hay clientes cada vez más exigentes, que valoran por encima de todo un trabajo bien hecho y, por supuesto, el asesoramiento profesional honesto.

(Artículo de María Estela de Abajo Sanz del sábado 27 de junio de 2020 en LNE)

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