De nuevo suspendemos a la hora de protegernos bien

Cada año por estas fechas escribo sobre cosmética solar. Los profesionales de la salud, día a día seguimos informando sobre este tema, pero os confesaré que hay tanta información, incluso contradictoria a veces, que me da hasta reparo seguir hablando de ello. Pero sigue habiendo dudas, así que, si puedo aportar algo de luz al respecto, estaré feliz. No esperéis recetas, prohibiciones, o leyes de obligado cumplimiento, en este tema, una vez más abogo por el sentido común.

ESTELA Belleza - Solar

Pese a que hay información más que suficiente, los datos dicen que no nos protegemos bien. Y doy fe de ello, porque cada día veo quemaduras solares, a veces por descuidos, y otras veces, ganadas a pulso. Volvemos a lo mismo, mucha información, pero no llega. Ya no vale la excusa de que las cremas de sol son pringosas, y que no hay quien las aguante. Cada vez están más conseguidas y son más agradables, así que lo único que hay que hacer es encontrar la nuestra. Porque la variedad es infinita. Existen productos para pieles grasas, especiales para deportistas, diferentes formatos, como sprays (ideales para las reaplicaciones), sticks para zonas puntuales, polvos, fotoprotectores con color… incluso hay productos para protegernos del sol que a la vez son despigmentantes.

Por otra parte, en esta época que nos ha tocado vivir, las alteraciones de la piel son una razón más para protegerse. Porque he hablado mucho de las irritaciones, lesiones e hipersensibilidad de las manos, pero no podemos olvidar problemas similares en el rostro, como consecuencia del uso continuado de mascarillas que generan dos tipos de problemas. Uno es el relacionado con la presión y el roce que ejercen sobe la piel, sobre todo las que están hechas de materiales rígidos. Y el otro, consecuencia de la humedad que se genera entre ellas y la piel. El sudor y el vapor de nuestra propia respiración, pueden producir picor, escozor, porque la piel está irritada, se agrieta, y necesita que su barrera hidrolipídica se vea reparada. Y así es, y por ello se está viendo cómo determinadas patologías como el acné, la rosácea o la dermatitis empeoran. Por eso, si la piel está más sensible, no interesa agravarlo con quemaduras solares. Por ello, es necesario usar fotoprotector.

ESTELA Belleza - Prescripción Solar

¿Y la mascarilla?

Surge la duda de si es necesario protegerse del sol o no con la mascarilla. La repuesta es que sí. Las mascarillas pueden proteger del sol, pero no todas, ni en la misma medida. O sea, que parte de la radiación solar pude atravesarlas y alcanzar nuestra piel. Aún así hay quienes se empeñan en proteger solo la parte que no cubre la mascarilla, y ya se empiezan a ver rostros bicolores. Vamos, que no merece la pena, y está claro que hay que proteger todo el rostro, el cuello y el escote también. Otro gran dilema es el tema del maquillaje. Y no me refiero precisamente al hecho de pintar las mascarillas, que quede eso claro… La duda es si puedo maquillarme con mascarilla. La respuesta es sí. No es que haya que hacerlo, pero si te maquillabas y quieres seguir haciéndolo, no hay problema. Y si ahora no quieres porque se mancha la mascarilla, tampoco tienes que hacerlo. Pero me parece interesante compartir que está demostrado que cuando estamos maquillados/as nos tocamos menos la cara, y eso está muy bien.

ESTELA Belleza - Mascarilla

Dudas frecuentes

Una duda que siempre aparece es si se puede usar el mismo solar para la cara que para el cuerpo. Pues depende. Podría generalizar diciendo que no, pero la verdad es que no siempre es así. Por lo general la piel del cuerpo es más seca, a excepción de algunas zonas como el escote, que para mí es como la cara, y la parte alta de la espalda. Por eso parece lógico pensar que necesita otro tipo de producto, pero no siempre es así, y habrá que valorar cada caso de manera individual. Lo que sí es seguro, es que puedas usar el de tu bebé, siempre y cuando soportes la textura, claro, porque de lo contrario, mejor invierte en uno para ti.

Y por último. Un truco para saber si te proteges bien del sol es ver cuánto te dura el bote. Si vas a preguntarme si puedes usarlo porque lo abriste hace más de un año, ya tienes la respuesta: no estás haciendo buen uso de él.

(Artículo de María Estela de Abajo Sanz del sábado 11 de julio de 2020 en LNE)

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